Este ciudadano coreano se desplaza en un vehículo motorizado seguramente por alguna discapacidad. Llega unos segundos después de que la puerta del ascensor se haya cerrado lo que hace que nuestro protagonista entre en cólera y la emprenda a golpes con la puerta. Al final la reivindicativa acción tiene su fruto y consigue lo que quería, bajar por el ascensor.














