Esta jugada solo sale bien una vez en la vida, pero de ser así te quedas con el equipo contrario. Nada de pases complicados, amagos y correr empujando al contrario, aquí la cosa es mucho más sencilla, consiste en coger la pelota y avanzar como si nada, dejando confusos a los jugadores contrarios hasta que ya es demasiado tarde para ellos.














